
Para el genio Príncipe Cecil, la vida era aburrida... hasta que conoció a su prometida, Bertia, quien afirma ser la villana de un videojuego otome. Obsesionada con cumplir su destino de obstaculizar al héroe, sus 'malvados' actos resultan ser sinceros y bondadosos, haciendo que cada día sea impredecible para Cecil.