
Tras rescatar a Michiru de un demonio, Kojirou descubre que su padre pertenecía al clan Uesugi y decide unirse a su expedición contra el señor demonio de la isla Awaji. Mientras tanto, Musashi enfrenta la dura realidad de combatir demonios poderosos y debe aprender a trabajar en equipo. Con el grupo Obsidian Eight persiguiendo a la Diosa Obsidiana que habita en Musashi, la operación en la isla se vuelve cada vez más caótica.