
Rimuru Tempest, ahora un Verdadero Señor Demonio, decide tomar la ofensiva contra Clayman. Con el dragón de la tormenta Veldora completamente revivido y la habilidad definitiva Raphael, el gobernante de Tempest confía en derrotar a sus enemigos uno por uno. Mientras tanto, la nación monstruo celebra su victoria sobre Falmuth, pero nuevos problemas acechan en el horizonte.