
De vuelta a las aventuras cotidianas de Yorozuya, Umibouzu regresa a Edo y se enfurece al descubrir que Kagura tiene novio, culpando a Gintoki por su incompetencia como tutor. Con el humor característico de Gintama, el trío enfrenta situaciones absurdas que mezclan comedia desenfrenada con momentos emocionales inesperados en esta vuelta a sus raíces más divertidas.